28 mar 2008

Tengo algo de esperanza. Hasta le podría llamar cierto tipo de felicidad, pero bueno, no nos vayamos tan lejos.
A veces cambiar es bueno. En estos últimos días me siento hasta cierto punto convencida de las decisiones que he tomado últimamente; se paga así un poco el dolor: se alivia y se libera un poco.
El sueño se aproxima, con un poco de buen karma quizá logre concretarse...
No quiero ni contar los meses, los días, las horas... Trato de no pensar en ello, pero en este momento mi vida se orienta hacia esa meta a futuro.
Al llegar la noche imagino escenas al respecto, personas olores, nostalgias venideras, llanto, dolor, emociones, en una mezcla de sabores latinos y sueños tropicales.
Me espera un escenario particular. Me espera la esperanza. o quizá no, pero ese es mi sueño actual.

1 comentario:

CRKR dijo...

La esperanza es a veces una tortura .