22 dic 2009

Es diciembre y está haciendo frío en el Trópico. Puedo usar mis bufandas, aquellas que una vez traje desde el Sur. Es un frío a medias, frío tropical, Frente Frío lo llaman en las noticias.
Me encanta el clima así, me recuerda viajes pasados, cuando todo era mejor, o quizás no era mejor, pero ahora en retrospectiva me lo parece.
El mundo, mi mundo no era tan complicado, o si lo era... A quién quiero engañar?
Lo único que sé ahora es que me siento más sola que nunca antes, entre más años me pasan por encima, más me duele la soledad, entre más horas de vida pasan, más se me encoje el corazón, más me duele no tener un abrazo, un gesto de ternura una palabra de cariño.
Me siento sola, triste y sola.
Enterrada en el olvido.

3 sept 2009

No es tanto lo que pido. Un poco de amistad, palabras de aliento. Un poco de paz. Pero siempre termino sola, en mi apartamento, llorando mis penas sin nadie alrededor.
Un abrazo, una caricia, para no sentirme tan sola, para no desesperarme. Un minuto compartido, un momento para no tener ideas suicidas, para no ahogarme en esta soledad maldita y angustiante.
Y nunca hay nadie y estos momentos de soledad me atrapan y me hieren. No quiero vivir más así, no tiene sentido vivir de sueños ilusos y amores no correspondidos. No hay nadie alrededor de esta piedra, no hay nada más.
Leo un libro y me hundo en esa fantasía literaria, soñando que mi vida es así, como la de los personajes de mis libros, imagino que mi vida tendrá un final feliz. Pero nada pasa, no llegan los amigos, no llegan los amantes, y yo termino enterrada bajo las sábanas de mi cama, con la almohada sobre mi rostro y los ojos cerrados, con todas estas emociones y estos deseos atrapados.
No soy nada, un despojo humano, me miro al espejo y se trasluce mi dolor, tiro la cajita plateada que me regalaron, o que me compré algún día y la reviento contra el espejo. No hay nada, solo dolor, caigo al suelo, sobre los trozos de vidrio que se clavan en mi piel. Al final, ni el dolor me calma.
Sueños perdidos, sueños dolorosos y no hay nadie con quien hablar, nadie con quien adormecer este sentimiento, este vacío ensordecedor. Miro la sangre en mis manos y pienso, que fácil sería acabar con todo, que fácil dejar que toda la sangre fluya de una vez y por todas y que se acabe todo….
Pero no tengo el coraje. Las fuerzas me dejan, llorar me deja sin energías. Lloro tanto que se me corta la respiración, que me siento desesperada. Las lágrimas no son suficientes para hacer catarsis, siento un desconsuelo en todo el cuerpo, no me alcanzan las lágrimas para sacar todo el odio, todo el dolor y siento ganas de gritar, pero no puedo… hay que pensar en los vecinos, en la gente del complejo y siento algo que me va a estallar en el pecho, en el rostro, en la cabeza. Aprieto mi boca contra la almohada, los vidrios clavados en las plantas de mis pies y grito, un grito sordo, a través de la almohada, a través de la cama, a través del dolor de mi alma, del dolor de mis manos, del dolor de mi vida.
Quiero que esto se acabe, quiero que todo acabe, que todo muera, que mi vida se apague en el momento en quede tanto dolor y tristeza, me quedo dormida, en el suelo.
You don’t even care, you have no idea the hell I’m going through, you don’t care, you don’t know, and here I am thinking of you, like the stupid idiot I am, like the stupid Little girl believing in Santa, believing in life, believing in love. Yet there is nothing around, there is nothing outside,

7 jun 2009

O escribir, o soñar, o buscar una salida para dejar de llorar, para dejar de pensar en la muerte y la soledad.
Al fin y al cabo las canciones más tristes habland del amor, porque ellos han conocido el amor alguan vez en su vida.
Pero hay quienes hemos soñado con él toda la vida, mas nunca lo hemos encontrado.
Al final de todo, resulta ser una mentira, una vana ilusión.

Mis manos escriben, mis ojos lloran, mi corazón sufre un dolor eterno e imperecedero y no hay nadie en mi vida. Tengo una cama vacía y mucha tristeza latente.
Camino por las calles conteniendo las lágrimas y todos están lejos. No hay con quien hablar y la soledad me pesa más que mil cadenas sobre mi cuerpo.

"Tristes días grises y opacos". Son los que me rondan. Y trato de sentir paz, de sentir alegría, pero esa es mi maldición. Siempre vuelvo a este punto.
Con la sombra de mi lápiz, la luz de las velas iluminando mi soledad, la triste música de fondo, el eterno humo de mi cigarrillo y el hielo deshaciéndose en el vaso de whisky, el descontento de mi alma, el vacío perenne y el abismo negro llamándome con fuerza.

El silencio de mi pieza me trae sonidos del exterior. Sonidos de gente normal, viviendo sus vidas normales, ignorantes del tormento de mi espíritu, de mi eterno y maldito deseo de muerte, de mi cobardía ante ese deseo.

¿Quién sabrá de mi soledad cuando yo ya no esté?

3 jun 2009

Nunca pasa, nunca se acaba. El sentimiento se halla agazapado en un rincón del alma, a oscuras y en silencio. Esperando una excusa, una simple excusa para clavar sus garras nuevamente.
Todo volvió a caerse.

8 may 2009

Pequeños placeres

Dijo un conocido que yo me complico la existencia por puro gusto. Y no es mentira. Todo conmigo es una trama psicológica y emocional de nunca acabar... Cada situación que sucede con alguna persona genera en mi cabeza miles de mundos distintos que me persiguen y me agobian... Imagino reacciones que la gente tiene ante cosas que no han siquiera existido, respuestas que nunca se dijeron, desamores y fracasos que se entrometen en mi cabeza... Jueputa, que cansao!!!!

Ante esto, he decidido llevar una vida más ligera, nunca he pensado que es fácil eso de llevar la fiesta en paz, pero en estos días son cosas sencillas las que me dan calma y felicidad. No puedo decir que vivo en mundo de felicidad eterna, pero ya no lloro tanto, ya no me duele tanto el alma ni la soledad. Eso es. Creo que finalmente aprendí a vivir con la soledad...

Ya no es tan difícil ser yo, ya no es tan triste y agobiante. Ahora trato de alegrarme ante los pequeños y efímeros placeres de la vida.
... Salir de la oficina y ver las montañas a mi alrededor, junto con el cielo y el canto de los pajarillos tropicales...
... Llegar a casa en la noche, poner una buena música, servirme un whisky con hielo y armar un rompecabezas... (Y vuelvo la cabeza al sur, junto a aquel whisky milenario que me dio calor en una tarde de hielo y lluvia).
... Fumar un cigarrillo en medio de la noche brumosa, en donde mi humo se confunde con las nubes que bajaron a visitarnos en medio del bosque, en medio de la noche...
... Cerrar las cortinas negras de mi cuarto y abrir los ojos en la oscuridad e imaginar mundos fantásticos y psicodélicos.

Sin embargo me siento particularmente cansada el día de hoy! Quisiera poder dormir 20, 30, 40, 1000 horas seguidas.

Buenas noches, buenas noches por hoy.

18 mar 2009

Soy

No soy poeta ni escritora, no soy un ser humano excepcional. Simplemente soy un manojo
de sueños y esperanzas. Vivo buscando instantes mágicos que llenen mis días.

Escucho el susurro de los árboles por la noche danzando con el viento, miro el atardecer desde el parqueo en un tercer piso de un edificio frío y urbano, lloro con una canción de Pedro Aznar o me emociono cantando a Buena Fe cuando el tráfico me atrapa por horas antes de llegar a casa.

No soy especial, ni tendré el reconocimiento de las demás personas, soy sentimientos y pensamientos atropellados, soy una pequeña semilla que sueña con ser árbol. La gente pasa por mi lado y no me mira, mas yo tampoco miro a la gente, soy un mundo para adentro, sueños para adentro, deseos para adentro.

Me gusta fumar un cigarrillo por las tardes y ver el humo ascendiendo lentamente, rítmico y fragante. Me gustan los ríos, el mar y los lagos, aunque particularmente me gustan los lagos, por los secretos antiguos que esconden, por estar atrapados y aun así ser mágicos y misteriosos.

Quisiera compartir mi mundo con alguien, pero no hay nadie con quien sobrellevar mis sueños remendados.

Aunque pensándolo bien, la soledad - esa que me ha pesado por años - ya no es tan mala... Ya no somos enemigas.

Ahora nos sentamos lado a lado a tomar el té.

13 feb 2009

El maldito tiempo

Sucedió algo importantísimo y no me había percatado de ello: Florecieron los Robles Sabana. Siempre lo hacen en Febrero y el trópico se viste de rosado.

Desde niña me han gustado mucho esos árboles: los observaba al pasar por Los Yoses, esa avenida con su hilera de árboles. Me sentaba a contemplarlos en los parques, cerca de mi casa; en la ciudad, siempre me detenía a admirarlos. Siempre me han apasionado los árboles, puedo pasar horas de horas embelesada observándolos, pero estos, los Robles Sabana me impresionan por su magnifica presencia.

Hay diferencias en estos árboles, unos cuyas flores son de un color rosado muy intenso, otros más ligeros y discretos; pero lo más interesante de ellos es que todas sus hojas caen para dejar que se iluminen las ramas con la belleza de las flores que le nacen.
A veces en Febrero hace mucho viento y entonces, estas florecillas tan ligeras y delicadas se desprenden del árbol y danzan con el viento en una lluvia que cae a formar una alfombra rosa en el pasto de los parques o en el asfalto de las avenidas.
Florecieron los Robles Sabana y no me había dado cuenta de ello, tengo el tiempo tan limitado. Tantas horas en esta sofocante oficina, luego de noche a la casa, corriendo para llegar a estudiar y luego el gimnasio, luego al día siguiente igual y el fin de semana en trámites, corriendo de acá para allá, sin tiempo para pensar, para observar mis árboles, para sentir el viento, y deleitarme con las florecillas danzantes.

11 feb 2009

Peligro onírico

He soñado con él varias veces y eso es peligroso.

He soñado muchas veces en estas últimas semanas, y siempre los sueños son dulces y eróticos; me abraza, me besa, nos revolcamos, me ata a un árbol y me azota, me hace suya, soy su esclava, sumisa.

Sé que sueño con él por que está lejos, porque no lo puedo ver, ni lo puedo tocar. Sé que sueño con él por que quiero sentirlo, porque anhelo tenerlo cerca y que se entrecrucen nuestros cuerpos y el deseo se funda con los jugos de nuestros cuerpos.

Y él está lejos, las llamadas son cortas y frías, los mensajes inexistentes, su rostro en la cámara se ve borroso. Lo espero en el chat y él no viene y cuando lo hace, es por breves instantes que me llenan de angustia porque pronto se irá.

Volverá, sé que volverá, mas no sé cuando, y cuando lo haga será también por efímeros minutos. Estaremos juntos de nuevo en nuestra burbuja de placer y dolor; pero todo es un juego, nada más que un juego. La felicidad será solo por un momento.

Soñé con él y al despertar pienso en él, y eso es peligroso. Anda incrustado en mi inconsciente, su rostro se me aparece miles de veces durante el día y me pongo a pensar y me da miedo. Por qué pienso en él? Por qué me gusta tanto? El soñar con él es prueba de que está dentro de mi, de que es una figura placer que ronda en mi cabeza (- y en mi sexo - ).

Todo va a terminar mal, se me están empezando a mezclar los sentimientos, se me cruzan las ideas y sé que en algún momento, en la oscuridad de mi habitación vendrán las lágrimas que él nunca sabrá, vendrá la soledad nuevamente a dormir a mi cama y guardaré silencio y todo se acabará.

No quiero soñar más con él, no quiero pensar más en él, que no vuelva, pero que sí vuelva. Pero que se quede, pero que no!... que se vaya. Que me visite en sueños, pero no, pero sí, mejor sí, que más da... La felicidad es un breve instante, al menos lo tendré en sueños, hasta que vuelva, si vuelve y luego se va, y no vuelve más, o sí... o no... Hasta que todo se acabe. Hasta que llegue su verdadero amor y yo vuelva a ser el trozo de mujer que se lleva el viento...

He soñado con él varias veces y eso es peligroso.

3 feb 2009

Ellos

Me cansé de ellos. Me cansé de tener que maquillar las palabras para no herir sus egos; de anteponer sus sueños a las mios, sus deseos, su placer...
Me cansé de esperar, de entender y por ello volverme invisible: me cansé de siempre pensar en las consecuencias de una palabra, de una frase. Siempre analizando incansablemente los mensajes antes de enviarlos. De no decir verdades y palabras para no atormentarlos.
Viviendo una mentira constante, fingiendo ser otra, ser muchas, ser todas a la vez. Todas y nadie. Siendo invisible, siendo desinteresada, siendo hipócrita. Esperando, siempre esperando, no obteniendo nada... Solo una maldita espera interminable.
Cansada de esta realidad triste y acabada, dando explicaciones, guardando silencio. Siendo llamada por ellos de miles de formas frías, hirientes, insoportables. Aguantando el dolor, soportando sus cuerpos, soportando sus caras y su aliento.
No los quiero más. Entre menos influencia tengan en mi vida, más libre seré.
Ya basta de besos falsos y caricias lastimeras, basta de fracasos y de mierdas.
Estoy harta del sufrimiento, de ser siempre otra, de ser siempre menos que menos, de ser mujer de sueños rotos, llorando por los que se han ido, por los que nunca han sido y por los que nunca serán.
Ya basta. Largo!
Fuera de mi vida.
No los quiero más...

27 ene 2009

Muerte

La muerte vino a buscarte. Te llegó a visitar un día gris y oscuro, junto a tu dolor eterno.
Ella estaba contigo y se quedaron grabadas en su mente las escenas de tu agonía, de tu cuerpo alma tomando vuelo, dejando un empaque vacío en esa fría sala de hospital. Ella quiso contarme, pero no quise escucharlo, no quise saber de tu dolor eterno; solamente lo puedo imaginar, lo puedo suponer... Y me da rabia, por la falta de voluntad, la falta de fuerza.
La sangre te lastimaba por dentro, te inundaba todo, te nublaba la vista. Mente enferma, tu cuerpo enfermo y cansado. Eras tan humano y te dejaste vencer. Eras un alma en pena que se venció ante el dolor; pobre de ti, pobre de todos quienes nos quedamos aquí lamentando tu partida. Te fuiste y nos dejaste con dolor.
Unos recuerdan tu imagen contra la luz y las sombras. Tu silueta se proyectaba y era reflejo de paz y seguridad. Otros te recuerdan con más dolor, por viejas palabras torpes, por idiotas sentimientos añejados por el rencor. Recuerdos viejos, tristes y torpes. Recuerdo el dolor, recuerdo la felicidad, recuerdo el vacío que quedaba desde hace días, desde hace meses y años atrás.

Lovía cuando fuimos a despedirte. LLovía y nos llovía el alma. Las palabras recordando tu partida, desgarrando el dolor que nacía de adentro. El llanto de los hermanos, de los seres cercanos. Llovía como llueve siempre para nosotros, llovía y te ibas.

Te íbamos dejando allí, solo bajo la tierra; y nos íbamos dejando a la vez, nos íbamos dejando una angustia en el pecho, una lágrima perdida y la lluvia mojando nuestros corazones. Te fuiste y no volverás. La muerte te llegó a buscar antes de tiempo, por culpa de una vida triste y solitaria, por culpa de palabras hirientes, por culpa de todos y de nadie.

La Muerte te tocó con su campana, te salió en el camino, te llamó...

19 ene 2009

Estudiante

Dentro de las nuevas resoluciones para salir de esta amargura opaca que me invade, la más importante ha sido volver a la Universidad.

Fueron dos meses de dudas respecto a qué carrera debía tomar (a estas edades sigo con la incertidumbre de cual es mi destino...) Desde la Ingeniería, hasta la Contaduría, nada parecía ser lo adecuado.

Pensándolo de una manera más objetiva y académica, y previendo mejoras profesionales, es que finalmente me incliné por la Administración; quizás sirva de algo...

La primera clase fue un fracaso: Matemáticas. Desde el colegio quedé bloqueada con dicha asignatura... Luego el sábado vería Contabilidad y Fundamentos de la Administración. Debo confesar que el día de Matemáticas salí un poco frustrada y preocupada, sin embargo, parte del cambio es no ser tan nefasta y ver el lado positivo de la historia de mi vida. Decidí entonces que si me va mal, puedo contratar un profesor particular o algo así (no era algo tan grave...).

El sábado la cosa fue distinta... Las dos clases fueron super interesantes, los profesores agradables, amenos, dinámicos... Otra historia completamente.
Creo que el profesor de Fundamentos tiene algo especial. Puede ver a la gente (creo que yo también tengo esa particularidad). Se me acercó confidente y me preguntó que de carrera venía yo, como que percibe que no tengo mucha cara de administradora o de ingeniera...

Sonrió cuando le conté que vengo de la Escuela de Psicología y que poseo un título en la misma... Yo sonreí para dentro cuando esas palabras salieron de mi boca (estaba poniendo en evidencia mi identidad secreta...)

Decidí que voy a graduarme de esta carrera con honores; así quizás pueda conseguir un subsidio para largarme al exterior a sacar una maestría o algo así. Mi plan malévolo es ir a estudiar al Sur... Siempre al sur!
Por lo pronto me siento motivada y estoy estudiando a conciencia (cosa que nunca en mi vida había hecho antes).

Creo que volver a la U en esta nueva etapa es algo importante; creo que llego a las aulas con una visión muy distinta del mundo; como una persona tan diferente a la que hace 5 años estuvo allí mismo en sus cursos de Psicolgía Social y Psicoanálisis...

Mi camino es otro, aunque mi futuro es incierto, por lo pronto mi presente se vislumbra como un camino más placentero que mi vida anterior.

Me gusta aprender, me gusta estudiar y me gusta el color verde azulado que está tomando mi vida en estos momentos. Quizás salga algo muy bueno de toda esta historia. Por lo pronto dejaré de lado el dolor, no pensaré en la tristeza siempre latente y me dedicaré a soñar. Como los robles sábana en estos días, me está floreciendo la esperanza.


15 ene 2009

Empieza una nueva etapa.
No puede ser tan triste como las anteriores, no puede ser que siga viviendo así...
Veremos...