Viajé al sur.
Viajé por muchos días y caminé muchos kilómetros.
Visité extensas playas desiertas, islas, hielos.
Fui a una isla que no era una isla, pero que era visitada por dos islas más.
Pero tuve que volver, y ahora mi viaje es solo un recuerdo.
Un recuerdo que aún permanece marcado en mi piel,
que está en carne viva.
Encontré muchas cosas, pero las tuve que dejar allá..., no las podía traer conmigo.
Era un viaje de introspección.
Y ahora soy un poquito menos quien era y un poquito más quien nunca había sido.
Pero el pesar nunca se fue.
Y las lágrimas menos.
Ahora añoro lo que fue efímero y sufro por lo que dejé atrás.
Ahora no queda más que un recuerdo dulce y triste.
Y el dolor creciente que trae la desesperanza de la soledad.
Soledad real y maldita.
Por qué te empeñas en joderme la vida?
14 oct 2008
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