Había visto su rostro, había leído sus cartas y guardaba dentro del alma esas letras tan urgentes y llenas de dolor y desesperación. Se deleitaba con ese idilio que vivían...
Soñaba siempre con él, deseaba estar a su lado, le pedía a sus diosas que lo trajeran hasta su regazo, imploraba que fuera para ella, que llegara a complementar su todo...
Sentía como que él era una parte que se separó de su alma hace muchos siglos ya y ahora se reencontraban.
Hasta que escuchó su voz y él le susurró palabras dulces al oido.
Entonces lo supo.
Entonces no dudó más.

1 comentario:
Tu blog , tú misma , son interesantes . Sale afuera , Venus , explora ; vale la pena de que te conozcan .
Un saludo con cyberamor .
tú ya sabes quien .
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