Tu respiración lenta y fuerte
interrumpe el silencio de la noche
tu pecho desnudo,
bañado en el rocío que ha caído
al despertar de una noche de dos cuerpos,
exhala el aroma del amor.
Tus manos quietas, antes bien excitadas,
recorriendo los senderos oscuros
y las montañas escarpadas,
esperan de nuevo el amanecer.
Amanecer del deseo de la vida
y la simbiosis de dos almas perdidas.
interrumpe el silencio de la noche
tu pecho desnudo,
bañado en el rocío que ha caído
al despertar de una noche de dos cuerpos,
exhala el aroma del amor.
Tus manos quietas, antes bien excitadas,
recorriendo los senderos oscuros
y las montañas escarpadas,
esperan de nuevo el amanecer.
Amanecer del deseo de la vida
y la simbiosis de dos almas perdidas.

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