20 nov 2007

Es esa desesperación que corroe la piel y el alma. La oscuridad profunda a modo de angustia. No saber que hacer, que decir, el dolor del cuerpo, la cabeza dando vueltas, el vértigo, la cercanía del vacío absoluto. Estos días malditos, cercanos al fin de año, con su melancolía ahí, punzando, hiriendo.

"No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió".

Las lágrimas siempre ahí; cualquier detonante acechando: una canción, una palabra de alguna persona sinsentido, mirada extraviada y las historias ajenas que conmueven.
Solo quisiera dormir.

1 comentario:

Cristián Kristian . dijo...

A veces ,dormir hace bien .