Él a su lado y la charla reglamentaria: Nada más que lo esperado.
El licor va calentando los corazones, las penas parecen alejarse por un rato.
Sin embargo todo es una quimera, porque cuando regresa a su casa, sola, se da cuenta de que su túnel es oscuro, cada día más oscuro, cada día más impenetrable.
Se siente tan sola y cuando llora oculta su cabeza entre la almohada, bajo las cobijas.
Se sienta en su oficina o en su apartamento y se siente atrapada.
Un escalofrío perenne recorriendo su espalda, sus brazos, todo su cuerpo.
Si tan solo las lágrimas pudieran llevarse su dolor...
17 nov 2007
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1 comentario:
enloquezco
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