El dolor físico; el cansancio, la tristeza, las lágrimas. Todo tan parte de mi vida, todo tan adentro, creando una mezcla punzante y amarga. La de siempre, esa compañera insaciable, que ahoga; la amiga maldita que no puedo olvidar, pero que convierte mi vida en un infierno; ese sentimiento de ahogo y e incertidumbre absoluta, soledad sin principio ni final.
Sentimiento de inutilidad y desprecio. Qué estoy haciendo? Qué haré? Hacia donde debo dirigir mi mirada? Camino descalza sobre la tierra desnuda, las piedras incrustándose en la carne, así como el vacío interminable alojándose en el alma. Nada soy en este lugar árido. Encerrada en una casa sin ventanas, donde el viento no alimenta el fuego, no alimenta la vida. La oscuridad lo invade todo, lo consume y se extingue mi esencia. Sucumben mis ganas de seguir y me quedo sentada en la nada esperando que algo suceda, pero con la abulia a flor de piel, llorando desconsolada y en silencio, ahogando la necesidad de dejarlo todo, de dejarme caer y dormir eternamente.
Era una mujer con muchos sueños, con ideas de libertad y esperanzas de una vida feliz. Feliz, feliz, feliz, felicidad, felicidad, felicidad… felic… fel… … … … Vacío, nuevamente vacío. Siempre el vacío, nada más que el vacío… después de un instante fugaz, las ganas de llorar, de no moverme, de meterme dentro de la piel, dentro de la que está adentro y llegar cada vez más adentro, más adentro y que se acabe todo y deje de existir.
La lluvia afuera golpea fuerte, olor a sexo, olor a soledad, lágrimas saladas, las manos escribiendo, la mente viajando, lejos de aquí, en otro planeta, las canciones tristes, la nostalgia de estos meses, la lluvia afuera que no se acaba, luego el viento frio recordando las otras épocas, en las que el dolor aun no se había instalado para siempre. El dolor físico, el cansancio en los hombros, la vida de tristezas sobre la espalda, la nada que soy, mujer de papel, lienzo húmedo que se deshace con el llanto, mujer de juegos, mujer de soledad contenida, mujer de amor reprimido, mujer de necesidad, necesidad de salvación. Nada, nada queda. Futuro incierto, futuro de mentiras, falsos juegos, palabras vacías, de la boca para afuera, todo el dolor adentro, escondido, agazapado, maldito.
Maldito. Maldita vida.
La nostalgia eterna; los recuerdos que consumen…. Todo o nada, no es lo mismo pero es igual.
Alguien ya lo dijo mejor que yo…
Sentimiento de inutilidad y desprecio. Qué estoy haciendo? Qué haré? Hacia donde debo dirigir mi mirada? Camino descalza sobre la tierra desnuda, las piedras incrustándose en la carne, así como el vacío interminable alojándose en el alma. Nada soy en este lugar árido. Encerrada en una casa sin ventanas, donde el viento no alimenta el fuego, no alimenta la vida. La oscuridad lo invade todo, lo consume y se extingue mi esencia. Sucumben mis ganas de seguir y me quedo sentada en la nada esperando que algo suceda, pero con la abulia a flor de piel, llorando desconsolada y en silencio, ahogando la necesidad de dejarlo todo, de dejarme caer y dormir eternamente.
Era una mujer con muchos sueños, con ideas de libertad y esperanzas de una vida feliz. Feliz, feliz, feliz, felicidad, felicidad, felicidad… felic… fel… … … … Vacío, nuevamente vacío. Siempre el vacío, nada más que el vacío… después de un instante fugaz, las ganas de llorar, de no moverme, de meterme dentro de la piel, dentro de la que está adentro y llegar cada vez más adentro, más adentro y que se acabe todo y deje de existir.
La lluvia afuera golpea fuerte, olor a sexo, olor a soledad, lágrimas saladas, las manos escribiendo, la mente viajando, lejos de aquí, en otro planeta, las canciones tristes, la nostalgia de estos meses, la lluvia afuera que no se acaba, luego el viento frio recordando las otras épocas, en las que el dolor aun no se había instalado para siempre. El dolor físico, el cansancio en los hombros, la vida de tristezas sobre la espalda, la nada que soy, mujer de papel, lienzo húmedo que se deshace con el llanto, mujer de juegos, mujer de soledad contenida, mujer de amor reprimido, mujer de necesidad, necesidad de salvación. Nada, nada queda. Futuro incierto, futuro de mentiras, falsos juegos, palabras vacías, de la boca para afuera, todo el dolor adentro, escondido, agazapado, maldito.
Maldito. Maldita vida.
La nostalgia eterna; los recuerdos que consumen…. Todo o nada, no es lo mismo pero es igual.
Alguien ya lo dijo mejor que yo…
Maldigo del alto cielo
la estrella con su reflejo
maldigo los azulejos
destellos del arroyuelo
maldigo del bajo suelo
la piedra con su contorno
maldigo el fuego del horno
porque mi alma está de luto
maldigo los estatutos
del tiempo
con sus bochornos
cuánto será mi dolor.
Maldigo la cordillera
de los Andes y de la Costa
maldigo señor la angosta
y larga faja de tierra
también la paz y la guerra
lo franco y lo veleidoso
maldigo lo perfumoso
porque mi anhelo está muerto
maldigo todo lo cierto
y lo falso con lo dudoso
cuánto será mi dolor.
Maldigo la primavera
con sus jardines en flor
y del otoño el color
yo lo maldigo de verasa la nube pasajera
la maldigo tanto y tanto
porque me asiste un quebranto
maldigo el invierno entero
con el verano embustero
maldigo profano y santo
cuánto será mi dolor.
Maldigo la solitaria
figura de la bandera
maldigo cualquier emblema
la venus y la araucaria
el trino de la canaria
el cosmos y sus planetas
la tierra y todas sus grietas
porque me aqueja un pesar
maldigo del ancho mar
sus puertos y sus caletas
cuánto será mi dolor.
Maldigo luna y paisaje
los valles y los desiertos
maldigo muerto por muerto
y al vivo de rey a paje
al ave con su plumaje
yo la maldigo a porfía
las aulas, las sacristías
porque me aflije un dolor
maldigo el vocablo amor
con toda su porquería
cuánto será mi dolor.
Maldigo por fin lo blanco
lo negro con lo amarillo
obispos y monaguillos
ministros y predicantes
yo los maldigo llorando
lo libre y lo prisionero
lo dulce y lo pendenciero
lo pongo en mi maldición
en griego y en español
por culpa de un traicionero
cuánto será mi dolor.
la estrella con su reflejo
maldigo los azulejos
destellos del arroyuelo
maldigo del bajo suelo
la piedra con su contorno
maldigo el fuego del horno
porque mi alma está de luto
maldigo los estatutos
del tiempo
con sus bochornos
cuánto será mi dolor.
Maldigo la cordillera
de los Andes y de la Costa
maldigo señor la angosta
y larga faja de tierra
también la paz y la guerra
lo franco y lo veleidoso
maldigo lo perfumoso
porque mi anhelo está muerto
maldigo todo lo cierto
y lo falso con lo dudoso
cuánto será mi dolor.
Maldigo la primavera
con sus jardines en flor
y del otoño el color
yo lo maldigo de verasa la nube pasajera
la maldigo tanto y tanto
porque me asiste un quebranto
maldigo el invierno entero
con el verano embustero
maldigo profano y santo
cuánto será mi dolor.
Maldigo la solitaria
figura de la bandera
maldigo cualquier emblema
la venus y la araucaria
el trino de la canaria
el cosmos y sus planetas
la tierra y todas sus grietas
porque me aqueja un pesar
maldigo del ancho mar
sus puertos y sus caletas
cuánto será mi dolor.
Maldigo luna y paisaje
los valles y los desiertos
maldigo muerto por muerto
y al vivo de rey a paje
al ave con su plumaje
yo la maldigo a porfía
las aulas, las sacristías
porque me aflije un dolor
maldigo el vocablo amor
con toda su porquería
cuánto será mi dolor.
Maldigo por fin lo blanco
lo negro con lo amarillo
obispos y monaguillos
ministros y predicantes
yo los maldigo llorando
lo libre y lo prisionero
lo dulce y lo pendenciero
lo pongo en mi maldición
en griego y en español
por culpa de un traicionero
cuánto será mi dolor.

1 comentario:
Hay una tormenta y yo aquí , con otra tormenta .
No podré estar hoy , mañana tal vez .
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