6 sept 2007

Carta de soledad enviada a un extraño

Hoy no tengo mucho que ofrecerte.
Solamente un saludo fugaz.
Visité el puerto hoy temprano.
Quisiera desaparecer bajo el agua de mar.
Conocer los mundos submarinos.
Quisiera cerrar los ojos y descansar.
Desde el amanecer, el desconsuelo.
La tristeza y la soledad se vuelven insportables.
Se pegan en la piel.
Hoy no tengo mucho que ofrecerte.
Solamente una despedida fugaz.

No hay comentarios: