A veces te siento presente, casi dentro de mí, como un rayo de energía que fluye a través de mis venas y en cada parte de mi cerebro.
A veces tu recuerdo me ahoga, me ciega y me nubla, simplemente por el hecho de ser un recuerdo nada más.
Constantemente me pregunto por qué los sentimientos hacia alguien pueden ser tan complejos, al punto de llegar a sentir necesidad por esa persona, especialmente cuando la presencia de ese ser se ha disipado por el paso del tiempo y las memorias se disuelven lentamente y se desvanecen en el alma.
Y cuando ese afecto, tan urgente y necesitado se revela contra el sentido común; aún sigue siendo necesidad y consuelo.
A veces sufro tu ausencia, la ausencia de este amor fracasado, no correspondido, que desembocó en la triste pseudo amistad que tiñe ahora nuestros días.
29 sept 2007
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