Desde que nace, el alma del ser humano se tiñe de malicia. Malicia como concepto social, maldad aprendida. Desde siempre trataron de enseñarnos la diferencia entre el bien y el mal, el camino único a seguir, la verdad absoluta en miras de la bondad y los buenos actos, camino social de pensamiento colectivo.
Nos crearon un mundo de significados ajenos, inventados por Otro, sin dejarnos la oportunidad de crear nuestros propios conceptos, de ahí la incapacidad de tantas almas de darse significados, de poder definirse. Como puedo definirme bajo los preceptos de otro que inventa las palabras y lo que estas significan? Toda mi vida tendré que identificarme bajo un nombre que otra persona me dio, cuyo significado es el que escogió esa otra persona… Tendré que identificarme bajo estas letras que escribo, sabiendo que su significado está dado por otro que no soy yo.
Nos definieron los nombres, nos definieron la maldad, nos definieron los sentimientos. Luego de ahí la incapacidad de darse nuevos significados, desconocidos, transgresores, que escapan del entendimiento colectivo y el imaginario social normal. De ahí que cuando surgen ideas disímiles (estas ideas que rayan muchas veces en la generalidad de esta maldad), de ahí que cuando surgen ideas distintas a estas que aprendimos desde siempre, nos encontremos con un vacío infranqueable (aquí me cedo la libertad de introducir un dejo de ironía) e indefinible.
Así que esta maldad de la que se tiñe el alma del ser humano, es una maldad instruida por la cultura.
Soy maldad porque el conformismo cultural no sabe ver más allá de lo moralmente definido, soy maldad por la incapacidad general de las personas para comprender nuevos conceptos, distintas formas de pensar. Así que si lo definimos de alguna forma (para caer en la contradicción de tratar de definirnos de nuevo, bajo un código ya existente en nuestro inconsciente para siempre), la de nosotros los anormales, podría ser más bien una locura tachada de maldad (recordemos además el principal sinónimo de la maldad: la perversidad). Y recuerdo las palabras de alguien del sur que dijo un día la locura es poder ver más allá.
Es más fácil el vacío desde la locura que desde la perversidad. Se está más solo en la perversidad, entonces, tiñamos nuestras almas de locura y entreguémonos a nuevas definiciones de nosotros mismos, tal vez podamos inventar un nuevo lenguaje. Desde la locura es más fácil hacerlo, a los locos se les permite más estar locos que a los perversos explotar su perversidad. Tal vez para este nuevo lenguaje podamos usar nuestros cuerpos, nuestros dedos, nuestras lenguas, nuestros sexos, en una orgía de nuevos conceptos!!!
Nos crearon un mundo de significados ajenos, inventados por Otro, sin dejarnos la oportunidad de crear nuestros propios conceptos, de ahí la incapacidad de tantas almas de darse significados, de poder definirse. Como puedo definirme bajo los preceptos de otro que inventa las palabras y lo que estas significan? Toda mi vida tendré que identificarme bajo un nombre que otra persona me dio, cuyo significado es el que escogió esa otra persona… Tendré que identificarme bajo estas letras que escribo, sabiendo que su significado está dado por otro que no soy yo.
Nos definieron los nombres, nos definieron la maldad, nos definieron los sentimientos. Luego de ahí la incapacidad de darse nuevos significados, desconocidos, transgresores, que escapan del entendimiento colectivo y el imaginario social normal. De ahí que cuando surgen ideas disímiles (estas ideas que rayan muchas veces en la generalidad de esta maldad), de ahí que cuando surgen ideas distintas a estas que aprendimos desde siempre, nos encontremos con un vacío infranqueable (aquí me cedo la libertad de introducir un dejo de ironía) e indefinible.
Así que esta maldad de la que se tiñe el alma del ser humano, es una maldad instruida por la cultura.
Soy maldad porque el conformismo cultural no sabe ver más allá de lo moralmente definido, soy maldad por la incapacidad general de las personas para comprender nuevos conceptos, distintas formas de pensar. Así que si lo definimos de alguna forma (para caer en la contradicción de tratar de definirnos de nuevo, bajo un código ya existente en nuestro inconsciente para siempre), la de nosotros los anormales, podría ser más bien una locura tachada de maldad (recordemos además el principal sinónimo de la maldad: la perversidad). Y recuerdo las palabras de alguien del sur que dijo un día la locura es poder ver más allá.
Es más fácil el vacío desde la locura que desde la perversidad. Se está más solo en la perversidad, entonces, tiñamos nuestras almas de locura y entreguémonos a nuevas definiciones de nosotros mismos, tal vez podamos inventar un nuevo lenguaje. Desde la locura es más fácil hacerlo, a los locos se les permite más estar locos que a los perversos explotar su perversidad. Tal vez para este nuevo lenguaje podamos usar nuestros cuerpos, nuestros dedos, nuestras lenguas, nuestros sexos, en una orgía de nuevos conceptos!!!

2 comentarios:
Perdón mi ignorancia , pero ¿quien fué el que dijo que lalocura es poder ver más allá?
Charly García
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