7 sept 2007

Viaje...

Qué se puede decir, el turismo en mi país representa uno de los mayores ingresos y una de las más fuertes fuentes de trabajo. Desde la hotelería, los tour operadores, las agencias de viajes, proveedores de servicios, gastronómicos, transportes... En fin, un sin número de actividades se mueven alrededor, para y por el turismo.
Y no es para menos, la belleza natural (por no mencionar el declive cultural que vivimos) que posee nuestro país es verdaderamente variada y vasta. Volcanes, playas, bosques, selvas, manglares; son el destino de miles de turistas que nos visitan día a día. La diversidad en la flora y la fauna hacen de este pequeño país, rodeado por dos océanos, un pequeño paraíso!
Trabajar en turismo se convierte en una labor bastante interesante, ya que permite (obviamente esto dependerá del tipo de trabajo que se realice) conocer no solo recursos naturales, sino recursos humanos de la más variada índole.
El turismo nacional es muy distinto del turismo internacional. La hotelería (la verdadera hotelería) está orientada hacia un mercado extranjero, el nacional visita ciertos lugares, mas no tiene el recurso para hospedarse en hoteles grandes, en los hoteles de las portadas de las revistas, con sus Spa de ensueño, sus restaurantes exclusivos y demás. Al nacional se le ve los fines de semana acampando a la orilla de la playa, con su asador, sus emparedados, sus botellones de refresco y sus grabadores. Al turista nacional se le ve rentando una cabina de precio moderado, ya sea en familia, ya sea en un grupo de amigos y dicha cabina tendrá las comodidades básicas necesarias (refrigerador, cocina...) Al turista nacional se le verá en su automóvil, dirigiéndose hacia el puerto con sus colchonetas y sus maletas bien atadas en el techo del carro, la comida, las ollas, las almohadas, los niños, las bolas de fútbol, los flotadores.
Ahora bien, hay otro tipo de turista nacional, que es el que trabaja para el turismo. Dícese de agentes de viajes, agentes de mercadeo y ventas, ciertos contactos en otros hoteles... En fin, un
creciente número de nacionales, que disfrutan de los servicios de lujo que se ofrecen al turismo internacional a un precio mínimo o inexistente. Son ellos quienes, previa llegada de sus clientes, visitarán los hoteles y utilizarán los servicios y pensarán como extranjeros para evaluar los servicios que después ofrecerán a los viajeros que contratan sus asistencias.
Estos, tienen la oportunidad de conocer los mejores hoteles de las zonas turísticas del país, los mejores tours, los mejores restaurantes y se van creando una forma de viajar distinta ya a la del común nacional. Gracias al tipo de trabajo que realizan, tienen la oportunidad de viajar por todo el país (cosa que en realidad cuesta mucho ver en un nacional), hospedarse en los hoteles más exclusivos del país y ser tratados como verdaderos clientes... (aquí hago un paréntesis para comentar que si bien es cierto estos nacionales, agentes, que viajan de gratis y se sienten los clientes más importantes y son tratados como tal, no son en realidad apreciados como tales; estos agentes, estos viajeros no dejan propinas, no consumen lo mismo que consumen los e
xtranjeros y tienen un sin número de particularidades propias de los nacionales; por ende, aunque son tratados bien, las sonrisas y las palabras de quienes los atienden – meseros, recepcionistas, guías – van siempre cargadas de un dejo de ironía y atención burlesca. Pero dejando de lado esta pequeña y no tan importante peculiaridad del caso, el punto es que este viajero nacional puede aprovechar todos estos recursos, que en un caso regular no se podría ni pensar. Son pocas las personas que han viajado alrededor del país, incluso siendo este tan pequeño, la gente visita las playas más cercanas a la capital, por ende las más contaminadas; pero viéndolo en perspectiva, son pocos los viajeros que visitan esos pequeños rincones tan majestuosos y menos aún son quienes disfrutan de dichos rincones con las comodidades del rico, las comodidades del pudiente. Me gusta pensar que esta posibilidad de viajar es como un premio, como una recompensa por trabajar en turismo; supongo que cada profesión tiene sus beneficios, pero feliz admito que me encanta el turismo, por esta posibilidad de explorar detrás de esos muros de colores y entradas elegantes, que he visto de paso, cuando voy a acampar a la playa...
Tengo el beneficio de ser en cierto modo una de estas personas, por lo que me iré por unos cuantos días a disfrutar de la belleza de la zona pacífica de nuestro país, desde el norte hasta el sur, viajando como turista extranjera,
pagando (...) como turista nacional y disfrutando como solo puede disfrutar una persona que tiene conciencia de las ventajas de su trabajo y conciencia de la inversión ridícula que su viaje representaría en situaciones normales...

1 comentario:

Cristián Kristian . dijo...

Post , harto auspicioso . Me gusta ; el post y el que disfrutes como turista .

Buenas vacaciones .